Luigi Giussani

Brevísima introducción a la vida y obra del fundador de Comunión y Liberación

El 22 de febrero, a la madrugada, fallecía a los 82 años, Don Giussani, fundador de Comunión y Liberación, uno de los movimientos que está recuperando la catolicidad de la sociedad en el mundo.

Luigi Giussani nació en Desio, localidad del Milanesado, en 1922. De su madre aprenderá a tener una intensa vida espiritual, mientras que de su padre recibirá su concepto de la estética y de la belleza. Amante de la música, su casa sería siempre hogar para muchos amigos dedicados al noble arte de Euterpe. De su madre, una visión positiva de la vida: “¡Qué bello es el mundo y qué grande Dios!”

En la juventud, Luigi Giussani entre en el seminario diocesano de Milán, donde coincidirá con profesores de relieve en la facultad de Teología de Venegono. Gaetano Corti, Carlo Colombo, Giovanni Colombo y Carlo Figini ayudaron a agudizar la intensa vida espiritual del joven seminarista.Su amor por la estética, y su cultivo de la música le llevará a acercarse a Dios a través de la belleza. Su fuerte personalidad e inquietud le hace promover junto a otros seminaristas una pequeña revista “Studium Christi” que trasmite, a nivel interno, la búsqueda de Cristo de este grupo de jóvenes que lo han dejado todo por Cristo. Tras su ordenación, será invitado a quedarse en el seminario como profesor de los futuros sacerdotes. Sus estudios se orientarán hacía la adhesión racional a la fe y a la Iglesia, por lo que estudiará la teología de los hermanos separados, de la Europa oriental y del protestantismo norteamericano. Incluso irá a Estados Unidos, de cuyo fruto saldrá su obra: “Grandi linee della teologia protestante americana. Profilo storico dalle origine agli anni 50″.

Entre 1954 y 1964, inicia un nuevo período de su vida al ejercer su magisterio en el Liceo Clásico “G. Berchet”. De aquí vendrá su experiencia educativa y la causa de que su investigación y educación se centre en el mundo pedagógico. Es la época que desarrolla la actividad de Gioventú Studentesca, embrión de lo que luego será Comunión y Liberación. Su éxito entre los jóvenes estudiantes, en un momento de control absoluto de los marxistas de los ambientes clausúrales hace que el joven pedagogo s ehaga cargo desde 1964 hasta 1990 de la cátedra de Introducción a la Teología en la Universidad Católica del Sacro Cuore de Milán. A partir de 1969, aquellos estudiantes formados en sus enseñanzas empiezan a ser conocidos como Comunión y Liberación. Un movimiento laical implicado en la educación cristiana del hombre y el descubrimiento de Cristo, como liberador de la persona, a través de la escuela de comunidad. La persona se convierte en apóstol en el ambiente en el que se encuentra. CL ha subrayado su presencia en el mundo cultural, de donde procede esencialmente, pero no por ello ha descuidado su compromiso social con proyectos en países del tercer mundo y en barriadas periféricas.

En la actualidad, CL ha generado diversas formas de espiritualidad. La fraternidad de CL, reconocida desde 1982 por el Pontificio Consejo para los Laicos, asociación laical que reúne a cerca de 50.000 personas de 70 países del mundo y se reúnen semanalmente en las escuelas de comunidad; la fraternidad de San Carlos Borromeo, que reúne a los miembros que han recibido el orden sacerdotal; la fraternidad de San José, que reúne a viudos y solteros que viven su celibato en el mundo; los Memore Domini, laicos que se comprometen a una entrega absoluta a través de vivir la pobreza y la virginidad; e incluso una congregación de vida consagrada, las hermanas de la Caridad de la Asunción.

En cuanto a Don Giussani, como le conocen sus hijos, fue consultor de la Congregación para el clero y del Pontifico Consejo para los Laicos, y en 1983, fue nombrado prelado de honor de Juan Pablo II. Recibió distintos premios por su trayectoria intelectual e importancia en el mundo educativo, donde se destacaría en 1995, el premio Internacional de la cultura católica.

Entre sus obras podemos destacar: “El sentido religioso”; “El milagro de la hospitalidad”; “Porque la Iglesia”; “Afecto y morada”; “El hombre y su destino: en camino, La autoconciencia del cosmos”; “El yo, el poder las obras”; “El atractivo de Jesús”; “Toda la tierra desea ver tu rostro”; “Crear huellas en la historia del mundo”; “Los orígenes de la pretensión humana”; “La conciencia religiosa en el hombre”; “El templo y el tiempo”; “Para vivir la liturgia: un testimonio”; “Mis lecturas”; “El riesgo educativo”, entre los principales.